Un trabajo consiste en una elaboración que se le hace a un producto. Para un trabajo se pueden indicar los acabados inicial (del lote a procesar) y final (el del lote procesado u obtenido), si se definen, los artículos que se procesen con el mismo deberán tener esos acabados. Por ej. si en el trabajo pulido se define el acabado inicial «En bruto», los lotes que se procesen con ese trabajo deberán ser de un artículo con ese acabado «En bruto».

Los trabajos los clasificamos en dos tipos: Aserrado y Elaborado
Imputación de costes: Es la forma por la que se repartirán los costes en el módulo de producción, en los de tipo aserrado son: M3 / M2 Real / M2 Peso (Se elige una de las 3)
Si el tipo trabajo es de tipo Elaborado, la imputación de costes siempre será por «M2 Real»
En las transformaciones de S/E y de acabados, la imputación de los costes adicionales se indica en el propio proceso de asignación de costes.
Hay trabajos como el reforzado o el corte, que pueden tener cualquier acabado inicial, en este caso no se indicará, si el acabado final es el mismo que el inicial se dejará en blanco.

Los trabajos se utilizan en las transformaciones de lotes y partes de trabajo del módulo de producción.
El artículo facturable es el que se utilizará desde los partes de trabajo para generar los albaranes de servicio en un futuro módulo de elaboraciones a terceros.